De todos los cafés y locales del mundo, ella ha tenido que entrar en el mío (Rick)

Y os aseguro que vendré a castigar con gran venganza y furiosa cólera a aquellos que pretendan envenenar e influir a mis hermanos. Y tú sabrás que mi nombre es Yahvé cuando caiga mi venganza sobre ti. (Ezequiel 25:17)

Alcide: ¿Se va a morir? ¿Qué podemos hacer?

Bill: Rezar

Alcide: Un vampiro y un hombro lobo... ¿Quién nos va a escuchar?

El miedo es el camino hacia el Lado Oscuro. El miedo lleva a la ira, la ira lleva al odio, el odio lleva al sufrimiento. Veo mucho miedo en ti. (Yoda a Anakin en el Consejo Jedi)

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Quantic Love de Sonia Fernández-Vidal

Título: Quantic Love
Autor: Sonia Fernández-Vidal
Editorial: La Galera
Págs: 240
Precio: 17,95 euros.

Género: Literatura juvenil romántica
Edad: a partir de 14 años.


SINOPSIS

En el CERN, el centro de investigación más avanzado del mundo, entre experimentos científicos que desafían la imaginación, la joven Layla descubre que la ciencia puede ser sexy, y que el amor es la energía más poderosa del mundo.



OPINIÓN MUY PERSONAL

Después del arrollador éxito del primer libro de esta autora, La puerta de los tres cerrojos (RESEÑA AQUÍ), encontrarnos con una novela que supuestamente y de nuevo nos plantea temas físicos (no corporales) asusta un poco.
He de confesar, y no lo hago de rodillas, que me esperaba un cuento similar al primer libro enfocado a un público entre lo infantil y lo juvenil. Pero Quantic Love se ubica dos peldaños más arriba, en la complicada adolescencia que no siempre (mal que nos pese) termina a los dieciocho.

La protagonista, Layla (esta no es la de Tom Jones, Delilah), tiene diecisiete años y acaba de terminar el instituto, y como muchos jóvenes de su edad está francamente indecisa entre dos carreras de ciencias: Matemáticas y Físicas. Hummm, a cual más fácil. (Me siento identificada porque a mi hermano le pasó lo mismo. Y al final, también optó por Fisicas)
Como decía, la prota acaba de terminar el instituto y durante el verano consigue un trabajo de camarera en uno de los restaurantes del CERN (European Organization for Nuclear Research) en Ginebra, Suiza. Pretende descubrir si la física es lo que ella espera y así poder tomar la decisión de su vida. Pero una vez en el CERN, descubrirá que al lado de los cerebritos que la rodean, ella no solo es una simple camarera, si no que además se sentirá como una paria. Y es que, poniéndonos en su lugar, a cualquiera nos pasaría lo mismo.

Salvando las distancias culturo-físicas (sí, me lo acabo de inventar) que separan a Layla del resto de jóvenes que ocupan el CERN, descubrirá que en el fondo no son tan distintos a ella. Todos son chicos y chicas con ganas de divertirse, de salir, de viajar, de encontrar el amor, con sus problemas y sus diversiones, con sus angustias y sus miedos.
Layla conocerá a dos estupendos "mozos" en el CERN. Uno, un periodista deportivo suizo con acento italiano que se ha visto en la obligación de aceptar una beca que nada tiene que ver con su especialidad. Este es guapo a rabiar, celoso, posesivo y un encanto halagador. El otro, un joven físico con mucho talento y una gran dosis de timidez que esconde su belleza tras gafas de pasta dura.
Y aquí empieza todo el embrollo. Entre fiesta y citas, citas y fiestas, charlas sobre neutrinos y la teoría de la relatividad, Layla se enamorará perdidamente de uno de ellos. ¿De quién? Debes leer el libro para saberlo.

Apuntaré que la novela tiene una trama ligera sin puntos ni contrapuntos que lo que tiene de original es la exposición de temas sobre Física y anécdotas que tal vez nunca hayamos oído y que nos ayuda a comprender que no todo es Romeo y Julieta lo que no quiere decir que los premios nobeles de ciencias sean aburridos. Que uno también puede enamorarse de la física…. ¡O del físico, XD! Que efectivamente "Dios no juega a los dados" pero quizá sí al Black Jack y 2+1 no siempre son 3. Porque el amor, yo tenía entendido que era cosa de química y que lo físico quedaba para momentos más íntimos pero por lo visto hay mucho de cuántico en él. Y si no, que se lo pregunten a Sonia Fernández-Vidal.


A FAVOR: La forma tan amena  y original que tiene la autora de introducirnos en la Física, así como de contar anécdotas sobre el tema que resultan más que interesantes.

EN CONTRA: Le falta una pasadita en cuanto a profundidad argumental así como en cuanto al dibujo de los personajes. No obstante, creo que Sonia dará mucho que hablar con próximas novelas.


PUNTUACIÓN



* Quiero enviar un agradecimiento a la editorial La Galera que me envió por sorpresa en el mes de febrero un ejemplar  dedicado y firmado por Sonia. Gracias también a ella.

NOTA: Leí por ahí en un blog que no parecía creíble que un grupo de jóvenes se pasaran el día hablando sobre física y problemas. No estoy en absoluto de acuerdo. Cuando estudias una carrera, te pasas el día hablando de lo que estudias o más bien de lo que tendrías que estudiar y si es una de ciencias y el tema te apasiona realmente, puedes pasarte horas con las formulitas y buscando soluciones.
 

La puerta de los tres cerrojos de Sonia Fernández-Vidal

Título: La puerta de los tres cerrojos (Una aventura cuántica)
Autora: Sonia Fernández-Vidal
Ilustrador: Oriol Malet (ilustrador)
Páginas: 208
Editorial: La Galera
Colección: Narrativa singular, 22
ISBN: 978-84-246-3577-0
Precio: 14,90 €
Género: Literatura infantil-juvenil
Edad: A partir de 14 años
Web: lapuertadelostrescerrojos.com




SINOPSIS

Niko es un muchacho de 14 años que una mañana elige otro camino para ir al instituto y descubre una casa que no había visto nunca. Atraído por el misterio, entra y se encuentra inmerso en un universo extraño.
Dentro del mundo cuántico pasan cosas sorprendentes: un universo se crea de la nada, un taller de relojería ofrece viajes a la velocidad de la luz y un gato aparece y desaparece al mismo tiempo. Lo que Niko ignora es que tiene una misión importante; por suerte le ayudarán unos nuevos amigos que acaba de hacer en este curioso mundo.

OPINIÓN MUY PERSONAL



Es probable que a estas alturas, hayáis oído hablar de Sonia Fernández-Vidal en casi todos los blogs, en muchos periódicos y revistas literarias, en programas radiofónicos, en La 2 de Televisión Española, incluso la hayáis visto en el programa de Iker Jiménez, Cuarto Milenio.
No te pierdas la entrevista que le realizaron en La 2 y de la que dejo el vídeo a continuación de la reseña. Sonia explica como nadie cosas que a la mayoría nos son totalmente ajenas.

La forma en que Sonia nos acerca al mundo cuántico es asombrosa, sobre todo para los ignorantes en el tema (como yo que estudié griego y latín) que tienen la física tan olvidada como el profesor que la impartía y que jamás llegaron a comprender -ni quisieron- la magia que nos rodea. Esto es lo que consigue Sonia con su novela —yo lo llamaría cuento más que novela—, transmitir a través de claros ejemplos narrativos dentro de una sencilla historia la complejidad de cada objeto que observamos, en un universo en el que nada es lo que realmente parece ser. 

Si perteneces a la rama de la enseñanza, encontrarás un mundo lleno de posibilidades para explicar a tus alumnos la física. Otro punto de vista, desde luego mucho más atractivo que el “a-b-c” de la tiza y la pizarra, de los codos y los nervios.

Se encuadra dentro de la literatura juvenil pero sería mejor ubicarla dentro de la literatura a caballo entre la infantil y la juvenil, pues aunque trata un tema peliagudo, la narración sencilla y la historia mágica que nos cuenta hace amena la materia —nunca mejor dicho— y llega a pequeños y mayores por igual. Si bien, será de mayor atractivo para los más pequeños que podrán comprender y asimilar algo tan complejo como es la física cuántica.

Es una novela breve, con un tipo de letra grande y un montón de “acertijos” que ponen a prueba la capacidad deductiva del lector y le permiten pararse a pensar. Acertado también es llenar algunas de sus páginas con ilustraciones que para los más jóvenes harán más entretenido el relato y darán un mayor empaque al conjunto de la obra.

No sólo es un libro de aprendizaje (sin que lo parezca) si no que por primera vez es una atrevida forma de contar lo inexplicable y hacerlo casi tangible.
A las pruebas me remito: va por su sexta edición y ya ha sido traducido a más de once idiomas. Y lo mejor de todo ¡¡es una autora española!! (Como dirían los Rangers americanos: ¡¡Hua!!)


A FAVOR: La fácil explicación de la física.


EN CONTRA: El que sea una historia tan simple, enfocada a un público infantil-juvenil. Personajes de poca trascendencia, mero soporte para la exposición de ideas.


PUNTUACIÓN




                                                                                                              LA AUTORA
 
Sonia Fernández-Vidal nació el 8 de marzo de 1978, a las 7 de la mañana, en Barcelona.
Doctora en Física Cuántica, realizó su tesis en el campo de la Información y Óptica Cuántica. Se licenció en Física por la Universitat Autónoma de Barcelona.
En el 2003 trabajó en el Centro Europeo de Investigación Nuclear (CERN), en el proyecto del nuevo acelerador de partículas Large Hadron Collider (LHC). Allí empezó a degustar la divulgación científica participando como guía oficial y conferenciante del CERN.
En el 2005 trabajó en Los Álamos (EE.UU.) colaborando con la división teórica del Laboratorio Nacional de Los Álamos (LANL) en un proyecto sobre Decoherencia e Información Cuántica. Sin duda, un lugar donde cualquier científico se para a reflexionar sobre las consecuencias y responsabilidad de nuestras investigaciones.
En el 2006 trabajó en el Instituto de Ciencias Fotónicas (ICFO) en un proyecto europeo sobre “Computación Cuántica Escalable con Luz y Átomos” (SCALA).
Hasta el pasado 2009, ha trabajado como investigadora en la Universitat Autònoma de Barcelona en el proyecto español de Óptica e Información Cuántica. Ha combinado la investigación con otra de sus pasiones: la docencia, tanto en la universidad como en centros para adultos.
Durante los últimos dos años ha dado múltiples charlas de introducción a la física cuántica a públicos no científicos con el objetivo de abrir las consciencias de la gente a distintas realidades.